Orgullo

30 06 2019

Junio es el Mes del Orgullo, eso lo sabemos. Se celebran los disturbios de Stonewall que, aun no siendo los primeros, fueron los que marcaron el pistoletazo de salida de la lucha LGBT. Y también sabemos que hoy se acaba el mes, pero la lucha sigue, porque esto no es en plan de vamos a celebrar un mes y, si te he visto, no me acuerdo. Que el Mes del Orgullo no es «el mes en que os permitimos a los desviados que os mostréis y luego desapareced hasta el año que viene», ni «el mes de vamos a hacernos los guays apoyando a la peña LGBT y luego seguiremos como si no existieran» y similares. Solo es un recordatorio de lo que mucha gente tuvo que pelear y lo que queda todavía por hacer.

Claro que ahora os preguntaréis: «¿y tú qué tienes que ver con todo esto?». Pues digamos que llevo todo el mes pensando en qué puedo hablar en un mes como este. Y, claro, que este es mi rincón egocéntrico de Internet, solo que no sabía cómo poner en palabras lo que quería decir. Y creo que va tocando…

Porque, sinceramente, durante este mes y los anteriores he tenido dudas, muchísimas, y ciertos sentimientos que quiero exponer, aunque sea para que me digan que no debería pensar así. Así que… ¡al turrón! Lee el resto de esta entrada »

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Empotradoras

22 06 2019

«Empotradoras» nació como un concurso de relatos, de como mucho 6000 palabras. Su propósito era sencillo: recuperar el erotismo en la literatura de género, ya sea fantasía, ciencia-ficción o terror. Decir que la empresa de Virginia Buedo y Alister Mairon llegó a buen puerto es quedarse cortos. Quiero decir, hasta su crowdfunding consiguió un éxito más que holgado.

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Ilustración de portada por Gemma Martínez [Fuente: Verkami de «Empotradoras»]

Aparte, no es simplemente una antología erótica. Que lo es, desde luego. También es una antología que habla de la libertad sexual, del consentimiento, del juego acordado, de la dedicación por tu pareja, sobre la diversidad… Es algo que sus promotoras alentaban desde el primer momento (de hecho, el nombre, «Empotradoras», viene de los hilos de Cristina Domenech sobre el lesbianismo y la bisexualidad de las mujeres en el pasado).

Cada relato de esta antología, diez en total, cuenta, además, con una ilustración que representa algún momento de la historia que corresponda. Aunque no tienen el mismo nivel de detalle y calidad que la portada, sí que son muy precisos a la hora de dar forma a sus protagonistas y las situaciones picantonas que viven.

Como curiosidad, participé en el concurso… pero, obviamente, no conseguí nada. Y no me extraña, tras leer esta antología. Entre la calidad de los relatos y que yo soy muy torpe para el erotismo… De todas formas, por si os interesa, en el blog de relatos subí, tras conocerse el fallo del concurso, mi aporte: «Einok y Zuttei».

Y ahora, sin más dilación…

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Misteria I

15 06 2019

Ya sabéis que aquí uno es muy de darle a la fantasía y a la ciencia-ficción, y a cualquier cosa que las combine. Sin embargo, no es menos cierto que hay veces que uno debe salirse de su zona de confort, y la antología «Misteria I» (ya prometen que, por lo menos, es la primera) es una forma de darle el tiento al misterio. Aunque no me es desconocido, porque alguna historia de Agatha Christie leí hace tiempo, la verdad es que no ha sido un género que consiguiera atraparme.

Aun así, «Misteria I» ha sido una sorpresa grata. Desde LES Editorial querían iniciar su línea Policíaca|Suspense, y nada mejor que con un concurso para escritoras y con protagonistas femeninas y LBT. Si ya me conocéis, sabéis que estoy muy a favor de esta diversidad e inclusividad; cansa ya lo de hablar de que se ‘fuerza’ la representación LGBT (o femenina o racializada) y es necesario derribar barreras y expulsar a los demonios más rancios e ignorantes.

Ese objetivo lo cumplen cada uno de los doce relatos que componen «Misteria I». Puede que haya tenido mis más y mis menos, pero ya digo que es una colección muy notable.

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Portada de la antología [Fuente: web de LES Editoria]

Así que, como en el resto de colecciones y antologías, toca hablar de los relatos que podemos encontrarnos… Lee el resto de esta entrada »





La Compañía Amable

8 06 2019

«Por una amiga… Por una amiga es distinto.»

Esta es una de esas historias que uno siempre oía por redes sociales. El nombre de la Compañía Amable salía no pocas veces por mi cronología de Twitter. Sabía de su escritora, Rocío Vega, por el webcómic «Chrysalis» que tenía junto a PREZ y basado en «Changeling», y por ser la autora de «Horizonte Rojo» (que todavía no he leído… lo sé, algún día debo saldar esa deuda). Puede que, hasta entonces, no hubiese leído mucho de su obra, solo fragmentos y un webcómic perdido en la noche de los tiempos, pero tenía confianza en que lo que escribía merecía la pena.

Así que cuando Cerbero decidió editar el primer tomo de las historias de estas aventureras, sabía que debía hacerme con él. Y, como con muchas obras de las que he hablado aquí, he quedado muy satisfecho.

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Portada de Cecilia G.F. [Fuente: Web de Ed. Cerbero]

«La Compañía Amable» es un recopilatorio de historias que, aparentemente, solo tienen como nexo común a este grupo de aventureras, en el pasado y en el presente… Pero, por supuesto, en cuanto llevamos un par o tres de ellas leídas, está claro que Vega tiene la idea de contar el presente de unas aventureras famosas y retiradas recordándonos su pasado, en el que aún eran unas perfectas desconocidas pero compartían una amistad, en apariencia inquebrantable. Lee el resto de esta entrada »





Fanfic, divino tesoro

18 05 2019

El término fanfiction o fan-fiction pertenece a la lengua anglosajona y puede traducirse como “ficciones de fans”. Frecuentemente se encuentra abreviado como fanfic (esta abreviación es la más percibida como una sola palabra en el ciberespacio) o, de forma simple, fic.

Se trata de una ficción creada por fans y para fans, la cual toma un texto original o persona famosa como punto de partida. Se crea, por lo general, en una comunidad o fandom y es distribuido, principalmente, en línea, aunque antes de Internet se imprimían.

Wikipedia en español

Toca hablar un poco de los fanfics desde una perspectiva un tanto personal, pero antes necesito que pongamos las cosas en contexto…

En La Nave Invisible, Anna Roldós escribió sobre los fanfics: sus orígenes, su significado, su relevancia (especialmente entre las mujeres, sus mayores baluartes), y el desprecio hacia estos mezclado con misoginia. Esto se complementa con este artículo de Darkor de 2016 sobre Philip José Farmer. Ambos artículos son los que me han inspirado a escribir este post… aunque al final, lo que voy a decir, no tenga mucho que ver con lo que ellas han comentado.

También, por añadir, está el texto que escribí en su momento, «El fanart y yo» que, pese a que el título lo deja claro, tiene algunas menciones a los fanfics y, sobre todo, refleja mi postura al respecto de las obras de fans como muestra de amor y apoyo a la obra original hace tres años y que sigue prácticamente intacta.

Pero entonces… si mi opinión sobre fanfics y fanarts se mantiene casi igual, ¿Por qué escribir este post? Pues vamos a ello, ¿no?

Desde luego, no vengo aquí a hablaros de la historia del fanfic, porque de eso ya lo tenéis, y muy bien contado, en los enlaces. Pero sí que vengo a hablar de cómo yo mismo he tenido esa experiencia, sin saberlo primero, observando desde la barrera luego y escribiendo después, para después despreciarlo y, con el tiempo y escuchando a gente más sabia, volver a interesarme. Puede que ahora mismo no sea ni lector ni escritor de fanfics, igual que tampoco hago ni leo (apenas) webcómics, pero sí que soy de los que volvería a caer en ello… Lee el resto de esta entrada »





Thimbleweed Park

11 05 2019

Las aventuras gráficas y yo nos solemos llevar bien, pese a algunas tiranteces. Los «Monkey Island», «Day of the Tentacle», los juegos de Sam y Max (sinceramente, me gustó más lo que hizo Telltale que el «Sam & Max: Hit the Road», de LucasArts), «Toonstruck», «Grim Fandango»… Todos, con sus cosas buenas y malas, me gustan en buena medida.

(Si alguien pregunta: los «King Quest» me pillaron ya bastante tarde, dependía de pequeño de mi tío para jugar a según qué cosas, pero sus mil y una muertes me parecen geniales.)

Pero hay un juego, uno en especial, de este género con el que nunca me he llevado bien: «Maniac Mansion». Sí, el juego cuya continuación me gusta mucho. Y sí, suena contradictorio.

Mi problema con este juego es que, aun con guía, resultaba demasiado enrevesado y, por momentos, estúpido e incapaz de perdonarte ni una. «Day of the Tentacle» tiene sus chorradas, pero entran dentro del absurdo de su mundo, reforzado por su estilo gráfico. Su predecesor es, directamente, un juego sádico, sin piedad, y encima con un estilo visual desagradable, aunque todo sea por el tema de las limitaciones de la época. Jugarlo en la actualidad es, dependiendo de la persona, desde una experiencia atemporal hasta una tortura inenarrable.

Claro que… No hay que quitarle su justo mérito: supuso una revolución no solo por su sadismo lúdico, sino también por ser el origen del SCUMM (Script Creation Utility for Maniac Mansion), el lenguaje y motor de juego que implementó el sistema de unir verbos y objetos para resolver puzles de lo más enrevesados. Y, con esa filosofía, es con lo que llegamos a «Thimbleweed Park», el juego de Ron Gilbert y Gary Winnick que viene a recordarnos la época en la que el SCUMM era una novedad (no por nada, Gilbert es el padre del SCUMM junto a Aric Wilmunder).

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«Thimbleweed Park» es una manera de cómo usar la nostalgia para crear un juego que rinda homenaje a un género que, aparentemente, languidece, pero sin dejar que dicha nostalgia te ciegue… la mayor parte del tiempo. Me iré explayando al respecto… Lee el resto de esta entrada »





Binti: Hogar

4 05 2019

Cuando el año pasado leí «Binti», dejé claro mi interés en ver cómo seguiría la historia de la primera himba admitida en Oomza Uni, la universidad más prestigiosa de este rincón del Cosmos.

¡Y por supuesto que Crononauta no iba a decepcionar! Tenemos la segunda parte de la trilogía de Nnedi Okorafor en nuestro país, con los mismos estándares de calidad sobresalientes en edición y traducción (de nuevo con el muy buen hacer de Carla Bataller). ¿Qué más se puede pedir?

Pues sinceramente, nada más, aparte de que, tras leer «Binti: Hogar» tengo muchísimas ganas de leer la tercera parte, así que la impaciencia para que la saquen está ahí, porque cumplir, cumplen. Y porque Okorafor mola, pese a que solo haya leído de ella estas dos novelas cortas.

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Portada de la edición española [Fuente: la web de Crononauta]

Pero a lo que vamos, ¿qué nos cuenta «Binti: Hogar»? En general, mantiene y amplía algunos de los temas vistos en la primera parte, junto a otros nuevos, y revelando detalles que se había planteado en la trama del anterior libro, desvelando misterios y planteando más.

«Binti: Hogar» se sitúa al final del primer año académico en Oomza Uni. Binti y Okwu son las primeras himba y medusa, respectivamente, en entrar en la prestigiosa universidad, Sin embargo, Binti siente la necesidad de volver a casa, enfrentarse a una familia que dejó atrás para seguir sus aspiraciones, y realizar el peregrinaje que afiance su identidad. Y, de paso, que Okwu se convierta en una suerte de embajadora de su especie.

Solo que, como en todo viaje, siempre hay imprevistos…

Y aviso que hay algunos detalles que son destripes de la primera novela, así que, aunque sean cosas menores, es mejor si leéis antes «Binti», que sigue siendo canela fina a día de hoy. Lee el resto de esta entrada »





El Chocujuego

13 04 2019

Durante años, muchos años, él, el Chocu, ha sido todo un fenómeno en las redes sociales. Nacido como la versión oscura de Coco, la mascota de Choco Krispies, sus aventuras comenzaron en el cajón de sastre «ASDFG», en la difunta Subcultura, obra de tantos autores que, si bien algunos son reconocibles, como Malleys o Fran Neftalí, siempre te preguntas quién más estaba, está y estará por ahí. Protagonizando tiras con el generador de cómics de Kellog’s, Chocu y sus amigos y enemigos desarrollaron su peculiar forma de hablar como forma de sortear el filtro anti-palabrotas que venía con el programa de marras.

Chocu pronto dejó de estar exclusivamente en Subcultura, y sus creadores se establecieron en Twitter, donde el magnate y tirano de los cereales Chocopocs tiene una legión de seguidores que crece y mengua día sí, día también, mientras la lista de gente que lo ha silenciado o bloqueado aumenta.

Chocu y familia han pasando por toda clase de sagas e incluso cambios de personalidad (como Magogo o los posavasos). Incluso tiene una Wiki para no perderse en la ingente cantidad de historia (o intento de la misma) que tiene esta jungla de locos.

8 años

Seamos sinceros: el humor (o algo que se le parezca) de los habitantes de la Chocucabaña es de ese que o amas u odias. Es más fácil caer en lo segundo y, por ósmosis o porque todo el mundo está que no para, acabas incluso pillándole cariño a la memez, aunque sea por el trabajazo que, en realidad, hay detrás. Yo admito que mezclo mis periodos de estar superenganchado con alguna saga currada con otros en los que me alejo del mono lo más rápido y lejos que pueda.

Y en 2016, se suponía que saldría el videojuego oficial de tan extravagante mono psicópata. Solo que, conociendo a sus autores, 2016 puede significar perfectamente 2019. Es lo que pasa cuando creas un juego en tu tiempo libre comunicándote con el resto por Telegram y, aun así, poniéndole todo el empeño y cariño posibles.

La cuestión está en que JAJA SÍ, ES ÉL, EL CHOCUJUEGO. Lee el resto de esta entrada »





¡Protesto!

30 03 2019

Que vivimos en tiempos… en fin… que dejan que desear es algo obvio.

Que el fascismo campa a sus anchas sin pudor ni ocultarse, donde se habla de una ideología de género, de un genocidio blanco, de forzar la diversidad o de la corrección política, es algo más que evidente. Son todos temas que, por desgracia, no es que sean cíclicos, es que nunca se han ido.

El GamerGate, aquella infamia que nació en 2014, es solo una de sus expresiones más ruidosas dentro del ocio, concretamente los videojuegos. Hordas de jugadores que sacaban a pasear su misoginia, racismo y LGTB-fobia amparándose en una supuesta lucha por la ética del periodismo del videojuego. Cosa que el tiempo dejó clara que era una mentira gigantesca, un perfume sin olor para ocultar la mierda. Solo fue una manera de hacer aún más evidente la podredumbre humana que ya existía en esta y en otras formas de ocio, aparte de en la sociedad en general.

Por eso, pese a que ojalá pudiéramos hablar de mujeres, personas racializadas y LGTB por sus méritos propios en vez de con cierta perspectiva, como la de género, sigue siendo muy necesario hacerlo. Y así es como llegamos a publicaciones como «¡Protesto!», un libro de Anait donde varias autoras hablan de las mujeres en el mundo del videojuego, desde diferentes frentes: programadoras, artistas, traductoras, periodistas, comunicadoras, publicistas, jugadoras… dan su visión.

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Portada de «¡Protesto!», por Isabel Cano y María Pérez (Fuente: AnaitGames)

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Tarantella

23 03 2019

Cuando, al hablar de «Micosis», dije que servidor es fan de Enerio Dima, no lo decía por decir. Que no es solo seguir a alguien por redes sociales, leer sus ocurrencias e interactuar; también es, como cierto mono de los cereales diría, comprar sus productos.

Así que no es de extrañar que aproveche para hablar ahora de otra obra de esta autora, concretamente «Tarantella». Una historia situada en un mundo tan diferente como parecido a la Italia barroca, más concretamente, la isla de Sicilia (no por nada, esta se llama aquí Trinacia). Una historia donde criaturas de leyenda y magia conviven con guerreras retiradas y tejedores obligados a vivir aventuras.

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Portada de «Tarantella», realizada por Mónica Villora (fuente: Insomnia Ediciones)

Pero ¿de qué va exactamente esta novela? Así en resumidas cuentas…

En Trinacia existe la Foresta de Ragni, un lugar al que nadie puede entrar. Pero Mattia Telai, un joven tejedor, lo hará para encontrar la cura que salvará a su hermano Simone, pese a que Domenica, su hermana mayor y curtida guerrera, se había dispuesto a emprender tal viaje. Y en el interior del bosque maldito, en busca del veneno que permitirá elaborar dicha cura, se encontrará con la guardiana Cabiria, y con lo que la Foresta y ella misma esconden.

Por supuesto, veremos más que este simple resumen… Lee el resto de esta entrada »








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