Once años

29 01 2017

«Un 29 de enero de hace once años…»

Vaya… pienso en ello y no puedo dejar de darle vueltas. Once años ya. Y en febrero cuatro desde que terminó. Aquellos primeros pasos, esa experiencia, esos altibajos, y todo lo que he recorrido en este tiempo.

Hace once años, una androide de larga cabellera se convertía en el primer personaje en aparecer en un webcómic primerizo, donde el autor se autoinsertó porque sí, aparecieron más personajes, algunos incluso siguen siendo recordados a día de hoy, y hubo muchos, muchos cameos. Mucho antes de que “La tira cómica de Spooky” o “Piratas del Cariberáneo” abusaran de los cameos, un webcómic se les había adelantado.

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Obviamente, hablo de “Las Paridas de La Guarida” (a partir de ahora “Las Paridas” o “LPdLG”, para acortar), el que es considerado mi primer webcómic, si omitimos una bosta garystuístca hecha con sprites surgida de un foro de fans de Megaman… aunque ciertos personajes nacieron en esa hez.

Alguno se preguntará que por qué no hablé de “Las Paridas” el año pasado, por eso del décimo aniversario, número redondo y tal. Ya sabéis que no estaba yo muy en condiciones el año pasado (y el anterior), y un aniversario es un aniversario. Aparte, ¿qué tiene de feo el 11? Dos unos juntos, ¿no es bonito también?

Ejem… No nos desviemos… Leer el resto de esta entrada »





El mito del esfuerzo

8 01 2017

Empecemos por lo obvio, aunque haya que decirlo porque hay quien se empeña en ver lo que no es: jamás diré nada en contra del esfuerzo. Nunca negaré la importancia de que des lo mejor de ti.

De hecho, ya habéis visto en el post catártico anterior que hablaba de mi esfuerzo a la hora de ponerme a cambiar las cosas en mi vida, de la importancia que le doy a trabajar duro en ello. Sin embargo, y también está en el artículo, hay una ayuda externa, una serie de guías que me ayudan a encauzarlo, y os puedo asegurar que sin esas guías mi esfuerzo no serviría por mucho que me partiese los cuernos; ni tampoco olvido el factor suerte, uno de tantos en la vida, que puede ser tanto el haber encontrado a la persona idónea para ayudarme como el tener la disposición de tiempo y dinero para ello.

Y aun con el esfuerzo, siempre hay baches, momentos de bajón… que pueden o no ser cosa mía, pero bueno, ya para eso os leéis aquel post.

¿Por qué todo esto? Porque el esfuerzo está bien, tener el control es bueno, y sin embargo no es lo único en esta vida, y hay muchos factores, muchas variables que no controlamos. Leer el resto de esta entrada »





El año que abandonamos algo más tranquilamente

31 12 2016

No iba a escribir nada, pero mirad, ha sido volver la vista atrás, leer el post que escribí hace un año y pensar en todo lo que ha pasado en este…

No, cambiar de un año a otro no hace que mágicamente todo empiece de nuevo ni cosas similares. La vida sigue, y los cambios son cosa tuya y de las circunstancias que se den, se dan a lo largo de los días, las semanas, los meses… Pasar de 2015 a 2016 no hizo que de pronto mis problemas desaparecieran…

No dejó de ser lo mismo: estrés, estrés y más estrés. Solo que mucho más concentrado, no en un año entero, sino en 4-5 meses. De esos de no dejarte descansar ni en el puente de mayo, así que imaginad el día a día.

Todo para acabar con el regreso de viejos fantasmas, como un autodesprecio que iba en aumento, una rabia que acababa convertida en amargura, o un hastío que no ha ido a peor debido a pequeños placeres como dibujar una página semanal para “Zodiac” (algo que me ha servido como vía de escape)…

… E incluso he llegado a dudar muy seriamente de mi propia bondad. Circunstancias diversas de mi entorno hicieron que, en fin, pensara que igual yo era realmente un ser horrible del que ni tan siquiera yo era consciente.

En definitiva, que mi situación en casi toda la primera mitad de 2016 era la misma que en 2015: esta escena de BoJack Horseman en el episodio 11 de la primera temporada (ya van tres veces que pongo este gif).

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«Voy a ponerme bajo la ducha para no saber si estoy llorando o no.»

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Creatividad y conciencia social

16 07 2016

Hace unos días, por Twitter surgieron un par de preguntas para ver si la gente acertaba a decir personajes femeninos de videojuegos feos (mejor dicho, que no se adapten a los cánones de belleza establecidos) y/o de edad avanzada. Ni que decir que salieron poquísimas mujeres de videojuegos que cumplieran con siquiera uno de esos requisitos, amén de que esto coincidió con la revelación de un nuevo personaje de “Overwatch”: Ana Amari, cazarrecompensas hexagenaria.

Y quien dice videojuegos puede decir libros, películas, series… Sabéis por dónde voy.

A mí esto me sirvió para reflexionar. Tener una de esas epifanías en caliente que están cargadas de cosas interesantes y de tonterías en una proporción más o menos similar. Tras darles algunas vueltas he decidido verterlo aquí, tanto porque no tengo el problema del límite de caracteres y porque en los comentarios también os podéis explayar. Y porque pensar las cosas en frío hacen que uno cometa menos pifias en teoría (la práctica ya tal). Leer el resto de esta entrada »





A bordo del Zodiac

21 05 2016

Cuando hablé de “El Vosque”, dije que una de las razones por las que no le había dado una patada a los webcómics era que había vuelto a dibujar uno. Y ese webcómic es “Zodiac”.

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¿Qué es “Zodiac”? Es un cómic situado a finales del siglo XVI, protagonizado por unos bucaneros españoles a bordo de una peculiar nave, el “Zodiac”, sirviendo al Imperio Español y fastidiando a los ingleses cuando tienen ocasión. Es un cómic que mezcla la Historia con un montón de elementos fantásticos, incluyendo tecnología atlante muy avanzada, con pistas sobre la verdadera identidad de algunos de sus tripulantes y una mezcla de acción, humor y drama.

Todo ello guionizado por Alfredo “Zel” Murillo, que tenía este proyecto por ahí rondando hasta que al final encontró en Gonzalo San Martín la persona adecuada para que por fin viera la luz como es debido. Y conociendo a ambos, esperaba algo bueno. Y me estaba gustando lo que hacían, incluso cuando Gon tenía que apurar las páginas el dúo te dejaba satisfecho…

… Hasta que Gon ya estaba hasta arriba de cosas que hacer (la vida del animador, es lo que tiene), y aun así siguió cumpliendo hasta el final del primer episodio. Por fortuna Zel ya tenía sustituto pocas semanas antes de que el episodio terminara…

… Y ese era yo.

Era verano de 2014, yo no estaba haciendo ningún webcómic. Ese año había terminado “Apolo”, un cómic de 30 páginas guionizado por JuanSe “Nubis” Gutiérrez como parte del desafío del ‘NaNoWriMo de tebeos’. Pero los tiempos del primerizo “Las Paridas de La Guarida” o del infame “MODOK, cabeza de IMA” ya habían pasado, y yo estaba un poco de retiro.

Ahora diréis “bueno, en ese momento no estabas haciendo nada, fue un ‘sí’ directo, ¿no?”.

No lo fue.

De hecho, a punto estuve de darle un ‘no’ definitivo. Había pensado “oye, tengo aún el proyecto del webcómic aquel que protagonizaría Clara… sí, ya sabes, esa Clara…” y tenía pensado ponerme a ello. Pero Zel me dio tiempo a pensarme la respuesta y al final, tras darle unas pocas de vueltas, decidí que sí, que sería el sustituto de Gon una vez terminara el primer episodio.

Y sinceramente, haber dado marcha atrás y haber dicho ‘sí’ ha sido una decisión de la que puedo estar orgulloso. Y que Clarita se espere.

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Miedo a ser un ídolo

10 04 2016

Esta es una entrada de esas “personales” y “de bajona” que quiero utilizar de forma catártica para llegar a una epifanía, así que si estáis buscando algo divertido… bueno, en la lista de enlaces hay blogs que ahora ofrecerán cosas más jocosas. De momento, hoy es uno de esos días en que uso mi rincón egocéntrico de Internet para soltar mierda y luego limpiarla.

A lo que vamos… Primero el origen de la bajona…

Hace casi un año, el señor Pedro de Matos, alias Lograi, mandó varios mensajes por Subcultura a gente que quisiera colaborar para dibujar el prólogo de su tercer volumen de “Mixto V”, viendo la buena acogida que tuvieron los artístas invitados del prólogo del segundo. En esta ocasión, en vez de ser el encuentro de dos personas con una misma pasión, es un montón de imágenes que forman la introducción a “algo”, “algo” de lo que incluso nos mandó un vídeo.

Pues a mí me contactó para colaborar y yo gustoso (pese al poco tiempo) colaboré, tratando de imitar la estética de aquella introducción que salía en el vídeo al máximo, hasta el punto de mimetizar el estilo y los (excesivamente sencillos) planos. En ese punto me parece que conseguí mi propósito…

… Pero no contaba, sin embargo, que sería el único que imitaría dicha estética, mientras el resto se tomó sus libertades, llevándoselo a su terreno, y consiguiendo unos resultados geniales… mientras lo mío era, vamos a decirlo suavemente, anodino.

Para decirlo no tan suavemente, diré que estás páginas son las participantes de un concurso de belleza canina y yo he mandado un carlino.

Ahora alguno dirá “pero ¿tú cómo ibas a saber eso, cómo ibas a saber que los demás no se ceñirían tanto al guion que mandó Lograi ni al vídeo que os remitió?”. Pues igual debería habérmelo imaginado o haberme hecho a la idea de que aquí lo importante no era imitar el estilo de ese vídeo, sino llevarlo a tu terreno, tomándote tus libertades, haciéndolo “tuyo” y no una pobre imitación de lo que nos mandó.

Hacía tiempo que no me daba un bajón artístico, no de esta envergadura. Que me he sentido BoJack Horseman en otras cosas, pero no aquí… no desde hace bastante tiempo…

Y ahí os cuelo este gif de nuevo.

Y ahí os cuelo este gif de nuevo.

Siempre he visto dibujazos y he pensado “vaya, ojalá tuviera yo ese nivel y no la cosa esa que dibujo”, pero luego miro dibujos antiguos míos, vuelvo a los actuales, y pienso “no tendré ese nivel, pero vaya si he mejorado”. Pues esta vez ni esa actitud de “la única persona a la que debo superar es a mí mismo” ha funcionado aquí. Pero porque hay un factor añadido del que no me he dado cuenta hasta haberlo consultado con la almohada: Lograi es una de las personas a las que inspiré para meterse en esto de los webcómics, y es algo que él siempre me agradece.

Y sé que está encantado con que haya colaborado, y que le gustó mi aporte, pero me ha entrado de pronto un miedo que parecía olvidado: el miedo a ser idolatrado.

Ahí, con las negritas bien puestas. Podéis añadir un “dum-dum-DUUUUUUUUM” si queréis. Leer el resto de esta entrada »





El año que abandonamos peligrosamente

31 12 2015

No suelo ser de esos que hacen un ‘balance’ del año que se acaba. No lo suelo ser porque soy más del tipo de persona que no pasa del “pues ha habido cosas que han estado bien, otras mal, y ya veremos qué nos trae el año que viene”. Sin muchas complicaciones, sin profundizar así a viva voz, porque prefiero analizarlo internamente. Al menos, hasta ahora.

Porque en el último año, en este 2015 que se nos va, las cosas han sido un tanto diferentes, y me han afectado, me han cambiado, hasta el punto de convertirme en el tipo que va a amargaros la mañana, la tarde o la noche, dependiendo de cuándo leáis esto, contándoos sus paridas.

Sí, sé que hay mucha más gente ahí fuera también contando sus penas, y yo voy a unirme a la larga lista, pero necesito echarlo fuera. Así, de paso, resucito un pelín el blog, que está muerto del asco, pero a saber cuándo podré volver a escribir, porque esa es una de las cosas a comentar…

Es lo menos que puedo deber a la gente que, incluso en estos periodos de sequedad, sigue atenta a ver qué tocho cae. Leer el resto de esta entrada »





Buscadores de la Verdad Absoluta

16 08 2014

Por el título parece que suene a película ochentera de estas de fantasía hecha con cuatro duros y actores que en el futuro serán famosos mientras tratan de olvidar sus ignominosos comienzos, pero no es eso, realmente, sino de algo que nos gusta mucho hacer, consciente o inconscientemente: ser portadores de la Verdad Absoluta.

Es algo que siempre ha pasado: nos creemos en posición de aconsejar a los demás basándonos en experiencias propias, pero no lo hacemos como algo que nos ha pasado a nosotros, explicando nuestro caso, sino como una Lección De Vida. Así, con mayúsculas.

Todo el rollo de la Red 2.0, con sus blogs y sus redes sociales, como ya sabéis, se han convertido en vocero de nuestras opiniones, inquietudes y chorradas. El lector puede ser autor, vamos. Pues bien, utilizamos nuestros rincones egocéntricos de Internet también para aconsejar basándonos en algo que hemos visto o porque nos sale de ahí. La cuestión está en que estos consejos siguen varias pautas, una de ellas, tal vez la más irritante, es la de la superioridad moral.

Algo que es cierto es que con el paso de los años, la experiencia nos hace comprender mejor ciertas cosas en las que antes éramos unos ignorantes absolutos. Pero ojo cuidado, que hay quien cree que con eso ya tiene más que suficiente en la vida, y, ¡ay amigos!, eso no es así, y muchas veces lo aprendemos a las malas, como más de una cosa en la que somos unos ignorantes. Estos palos acaban haciéndonos ver dónde nos equivocamos, pero ¿sabéis qué pasa? Que también hay gente que os va a dar la razón sin rechistar, y os creerá portadores de una Verdad Absoluta. Leer el resto de esta entrada »





Estado de la situación

21 06 2014

El cubil de Draug, un sábado por la mañana cualquiera. O más bien uno cualquiera de verano.

El calor de finales de junio es patente a pesar de que la ventana lleva toda la noche abierta. Fuera del piso, Madrid se derrite como en cualquier verano; dentro del piso, este aún aguanta su estructura, pero de aquí a convertirse en una triste imitación de “La persistencia de la memoria” de Salvador Dalí solamente hay un par de grados Celsius.

Suena el móvil. Es el despertador. La melodía “Orchestral Chaos” despierta en el sujeto recuerdos de colores, plataformas, héroes rubios sin brazos ni piernas, sapos paracaidistas y princesas guerreras que blanden hachas enormes. De paso, se despierta él también.

El sujeto en cuestión es un tipo con barba de dos días, barriga y una calvicie que sigue imparable su misión de hacer que la prominente frente de este hombre siga confundiéndose con el resto de su cabeza. Despertado por la tercera vez consecutiva que oye la sinfonía de Christophe Héral, finalmente se arrastra desde su cama, tropezando con todo lo que hay entre ella y el ordenador. Esto es: la propia cama, la mesita de noche, la figura de Tali’Zorah que no sabe cómo llegó al suelo (y que ha salido ilesa), la silla y la mesa donde está el ordenador. Se despereza, bosteza, se le desencaja la mandíbula, se la vuelve a encajar (no sin gran dolor) y mira a la pantalla. Está apagada.

Intenta encender el ordenador. El ordenador está desenchufado. Siempre lo desenchufa al terminar de usarlo. Lo enchufa. Enciende el ordenador. Mira de nuevo a la pantalla. Luego mira su reloj. Se levanta.

En el tiempo que el ordenador se enciende e inicia sesión, al sujeto le ha dado tiempo a desayunar, poner una lavadora, afeitarse, ducharse y comprobar que todavía no han abierto la piscina de la comunidad de vecinos. Se sienta delante del ordenador de nuevo, ahora con un poco más de cafeína en el cuerpo. Toca escribir. Pero a medida que su cerebro va pasando del modo zombi al modo humano medio-bajo, recuerda que ya tenía la entrada escrita y programada, así que decide ponerse con las cosas con las que debe ponerse. Que no son pocas.

Suspira. Han sido unas semanas muy extrañas. Pero alguien tiene que hacerlo. Aunque eso signifique sacrificar creatividad, ganas de dibujar, de escribir o de lo que sea. Y está ya un poco harto de la situación. Nuevamente, alguien tiene que hacerlo, y le ha tocado a él.

Mientras la entrada se publica automáticamente en el blog, el sujeto se pone con lo que debería haber hecho y, sin embargo, la desgana provocada por unas jornadas laborales más duras que nunca, de esas que te chupan la vida sin piedad y luego te dan una patada ahí donde la espalda pierde su santo nombre, han impedido.

Hay algo con el nombre “Sigma” que lleva meses a la espera. Hay otra cosa más. Tiene que ponerse con ambas. No puede permitirse más desganas ni retrasos. Si pudo con “Apolo”, esto debería ser más sencillo.

Trabajo, trabajo, trabajo… Masculla un “bosh’tet” mientras trata de poner acento quariano. No le sale. Es bueno que nadie esté para oírle…

Y ya habrá tiempo para escribir algo en el blog. Tal vez cuando toque recopilar los siguientes episodios de “Memorias más allá del juego” para soltar paridas sobre videojuegos. O tal vez se decida al fin a hablar de “Rick & Morty”. O de por qué el mundo debería evitar cualquier cosa que tenga el nombre “Mortal Kombat” impreso… oh, sí, la entrada sobre “Mortal Kombat: Defenders of the Realm”, esa entrada pendiente. Algún día tendrá valor para revisionar… eso, y advertir al mundo de lo obvio.

Pero mientras tanto, decide que es mejor que el blog siga de vacaciones indefinidas. Es lo mejor. Ya vendrán tiempos mejores para escribir cosas mejores y no relatos cortos de dudosa calidad para justificar su ausencia…





El viaje artístico de “Apolo”

5 04 2014

Muchos se habrán preguntado (si alguno se lo ha preguntado) “¿dónde se ha metido este fantoche todo este tiempo?”; otros no se lo habrán preguntado, bien porque ya lo sabían o porque no les interesaba saber qué estaba haciendo todo este tiempo…

Pero sí, he vuelto, y la razón por la que este blog ha estado abandonado es la misma que propicia mi retorno.

Y es que el “NaNoWriMo de tebeos”, ese desafío en Subcultura de crear 30 páginas de un cómic en 30 días basado en el National Novel Writing Month (NaNoWriMo), ha terminado.

Pues bien, resulta que me lié la manta a la cabeza para meterme en este berenjenal, aun a pesar de que mi actividad laboral estaba sufriendo uno de esos picos de productividad gigantescos, de esos que hacen que vuelvas a casa hecho polvo… Pero no me eché atrás.

No estuve solo. Yo solamente puse los dibujos, quien puso los personajes, la historia, las ideas… en definitiva, el guion fue el señor Nubis, al que algunos conoceréis por el webcómic “Irregular Elis” que realiza junto a MarioDS.

Digamos que yo soy uno de los responsables de que Nubis se metiera en esto de los webcómics y, oye, me pareció interesante la idea de que colaborásemos en este reto. Y así fue, con una historia que él califica de más costumbrista de lo que suele hacer, más realista, aunque tiene su punto de surrealismo.

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Nuestra criaturita se llama “Apolo”, empezó su andadura el sábado 1 de marzo… y terminó hoy mismo, 5 de abril.

Un momento… las cuentas salen 36 días, no 30. ¿Quiere decir esto que no hemos superado el reto? Pues sí, el reto de “30 páginas en 30 días” no se ha superado… pero realmente desde la parte del dibujante, el guion ya estaba más que hecho.

Aun así, entremos en detalle… Leer el resto de esta entrada »








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