Creatividad y conciencia social

16 07 2016

Hace unos días, por Twitter surgieron un par de preguntas para ver si la gente acertaba a decir personajes femeninos de videojuegos feos (mejor dicho, que no se adapten a los cánones de belleza establecidos) y/o de edad avanzada. Ni que decir que salieron poquísimas mujeres de videojuegos que cumplieran con siquiera uno de esos requisitos, amén de que esto coincidió con la revelación de un nuevo personaje de “Overwatch”: Ana Amari, cazarrecompensas hexagenaria.

Y quien dice videojuegos puede decir libros, películas, series… Sabéis por dónde voy.

A mí esto me sirvió para reflexionar. Tener una de esas epifanías en caliente que están cargadas de cosas interesantes y de tonterías en una proporción más o menos similar. Tras darles algunas vueltas he decidido verterlo aquí, tanto porque no tengo el problema del límite de caracteres y porque en los comentarios también os podéis explayar. Y porque pensar las cosas en frío hacen que uno cometa menos pifias en teoría (la práctica ya tal).

La cuestión está en que, como algunos saben, desde hace un par de años más o menos estoy algo más comprometido en lo social. Eso no solo se aplica a lo que viene siendo el día a día, sino también a la hora de crear contenido. Lo que antes me parecía que estaba bien hacerlo ahora como que me incomoda (incluso, sí, en el ambiente erótico y pornográfico… y antes de que se interprete lo que no es: no, no estoy diciendo “¡abajo el erotismo y el porno!”), y lo que antes pensaba que no era necesario ahora lo veo como algo a lo que me gusta darle vueltas y quede reflejado, aunque sean unos pensamientos en la cabeza o unas palabras en una libreta o unos bosquejos rápidos, porque cuando se te cae la venda ves hasta qué punto es importante y necesario.

Es un cambio de actitud, desde luego, de darse cuenta de que hay cosas que tomabas como normales que en realidad están mal, sea por racismo, machismo, homofobia… Actitudes normalizadas que resultan dañinas para quienes sufren esa opresión. Y que también se ven en lo que creamos, y cuando uno se da cuenta de ello… ¿no empieza a replantearse cosas?

Yo al menos he estado replanteándomelo, mirando al pasado, viendo todos esos errores que no pasaba como tales antes y que ahora los miro y solo puedo llevarme la mano a la cabeza y pensar en lo que he recorrido, para bien (para mal ya serán si eso otras cosas).

Aun así, también he tenido un momento de debilidad de haber pensado en caliente. He llegado a un momento en el que me he arrepentido de crear a cierto personaje. Personaje de hace años y que, si mi memoria no me falla, solo era reconocida por su aspecto físico, nadie podría decir nada acerca de su personalidad, de sus relaciones con otros personajes (aunque viniendo del webcómic que viene, igual no era la única con ese problema)…

… Y sí, hablo de Clara. De esa Clara.

chick_challengePero cuando lo pensé en frío, tras consultar con la almohada, me dije que aquello era una estupidez. ¿Por qué arrepentirme de ella? ¿Porque se ajusta a un canon de belleza? ¿Porque no he sabido transmitir bien su personalidad hasta el punto que aquellos que dicen que les gusta el personaje igual nunca vieron nada más alla del físico (si me equivoco, por favor, manifestaos)? Es un personaje que creé hace años, es de otra época, una peor por así decirlo, aunque para el futuro quisiera retomarla, crear algo nuevo con ella (sí, ESE tebeo que nunca llega), porque le he pillado ese cariño que los creadores tienen con ciertas creaciones suyas (en plan padres e hijos, ¡so pervertidos!), y me gustaría brindarle una segunda oportunidad, una en la que se vea que ella es algo más que metro y muchos (o muchos metros) de pelirroja.

Un personaje puede ayudarte a que, en el futuro, otros personajes sean mejores. O incluso volver y mejorar a ese personaje. No estoy diciendo que de pronto todo lo que es Clara vaya a cambiar para contentar a chorrocientos colectivos, ella es quien es y punto; digo que a partir de aquí el futuro para otros personajes, otras obras, puede ser muy distinto a lo que hacía años atrás. Porque yo también soy muy distinto ahora.

Lo pensé bien, le di más vueltas, reflexioné. No, esto no es un “vamos a (auto)censurarnos”, no es un “las tías buenas van a desaparecer”. Esto es, en todo caso, fomentar la diversidad. Esto no es que en la ficción vayamos a quedarnos sin lo que había siempre, sino que el público es más diverso, más amplio, y necesita obras con las que identificarse y que dejen de ser tratados como idiotas, como trofeos, como damiselas en apuros…

… Y los creadores, en ese aprendizaje sobre la igualdad y la diversidad, tenemos una nueva visión, tanto hacia nuestro interior como hacia el exterior, a la gente a la que nos dirigimos. Y cuando nos dirigimos al público, vamos a encontrarnos con su aprobación o con su disgusto. Nuestra obra no está exenta de crítica cuando le decimos a otros que miren lo que hemos hecho. Y gustará o no.

Porque lo que es obvio es que no vamos a contentar jamás a todo el mundo. Eso es una obviedad. Nunca, jamás de los jamases, conseguirás contentar a todo el mundo. Siempre habrá quien no le guste lo que hagas, o incluso se ofenda. No puedes controlar eso, así que disfruta lo que haces…

¿Que cómo voy a disfrutar si digo que hay cosas que antes no me molestaban y ahora me incomodan? Lo disfruto, pero si noto que algo chirría, quiero asegurarme de lo que es, por qué pasa y arreglarlo si es algo de mi creación. No entiendo qué tiene de malo buscar qué es lo que no me convence en lo que dibujo y escribo, y buscar la forma de solucionarlo para seguir disfrutando con lo que dibujo y escribo.

¿Igual le doy demasiadas vueltas, más de las, por así decirlo, necesarias? Sí, puede ser. Aunque ¿qué consideramos “las vueltas necesarias”? Puede que intente abarcar demasiado en poco tiempo, eso sí podría ser. La cuestión está en que sigo aprendiendo e igual me puede el ansia por mejorar y hay cosas que uno debe tomar con calma y asimilar poco a poco. Que igual por intentar aprender más para cagarla menos, acabes metiendo mucho más la pata. Por no hacerlo con calma.

Y otra cosa: alguien puede pensar que toda esa concienciación social en nuestras creaciones está hecha para contentar a los gurús de lo políticamente correcto. En verdad, esto es más egoísta de lo que parece en un principio, es una cuestión de divertirme, de pasarlo bien, de aprender para ser mejor, de sentirme bien conmigo mismo. Por supuesto, puede ayudar a otras personas, hacer sentir bien a otros, y es un valor añadido, el saber no solo que estás mejorando como persona (y artista) sino también que puedas ayudar a otro con ese aprendizaje que has adquirido.

Pero es eso, esa preocupación, esa conciencia, te va cambiando. Y eso afecta de una forma u otra a tus creaciones.

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10 responses

16 07 2016
John Wheel

¿Te has dado cuenta de que esto se resume en que antes dibujabas gente atlética felizmente y ahora tienes que demostrarte si quieres dibujar una gorda o un marroquí? Ni que hicieran falta razones para que Hermione sea negra.

16 07 2016
Chuck Draug

No, no me había dado cuenta hasta que lo has dicho. Y la verdad, al pensar en ello me doy cuenta de que, con todo, sigo cayendo en errores que creía haber superado.

Porque es verdad, ¿por qué tengo que demostrármelo si simplemente hago algo que me gusta? Pues eso: se hace y punto.

Pero encuentro ahí el dilema: me gusta lo que hago, me gusta aprender, pero también quiero ser mejor persona, porque es lo que quiero también, y es algo que ha estado ahí en mi vida, siempre: mejorar.

He pensado incluso en callarme todo esto, pero lo peor es dejárselo dentro. Si la cago, pues mira, la cago y aprendo. Si en el fondo quiero “demostrarme” algo y no debe ser así, entonces es que hay algo más que debo aprender.

Gracias.

17 07 2016
John Wheel

En su momento vi un testimonio de una persona negra que tras varios años creando historias tuvo que forzarse a sí mismo para crear personajes de su propia raza hasta que empezó a salirle natural. Es absurdo, pero así es la vida. Por de dónde vienes me figuro que habrás crecido rodeado de fachas y que lo de ser un sucio rojo todavía te pilla verde. Esto es una fase por la que tienes que pasar. Si quieres hacerlo por razones de conciencia social está bien, no es malo. Quienes sólo hacen superhéroes musculosos y superheroínas enclenques sin columna vertebral no lo hacen lo que hacen por pura casualidad. Tu personalidad y tu cultura va a definir tus motivaciones siempre.

Pero confía un poco en ti mismo, coño, que eres muy de fustigarte XD

17 07 2016
Chuck Draug

Lo que tiene ser demasiado perfeccionista es lo de fustigarse. Aún estoy en proceso de quitarme eso. Y sí, lo del sucio rojo es muy reciente porque mi familia es muy de derechas, mi de votar al PP, muy de “ojo con el feminismo radical” y esas cosas.

Supongo que sí, que la cuestión es que, cuando uno es consciente de todo eso, acostumbrarse y poco a poco dejar claro que es parte de ti, y que salga todo natural.

23 07 2016
mariods86

Hummm… en mi opinión… no es bueno obsesionarse tanto con estas cosas.

Está muy bien tener en cuenta este tipo de cosas para concienciare y hacer que tu obra sea mucho más diversa y rica. Es fantástico y así consigues abarcar un mayor rango de público y consigues una mayor empatía con el nuevo tipo de público, más tolerante y abierto al mundo.

Sin embargo… no dejes que te obsesione hasta tal punto. Ten siempre en cuenta la máxima que ya se mencionó infinidad de veces en South Park: Nunca jamás contentarás a todo el mundo. Siempre habrá gente que verá en tus dibujos mensajes que tú nunca jamás pretendiste. Es imposible estar siempre en un halo de pureza en el que nadie monte prejuicios contra ti por tal o cual asunto.

Lo sé porque a mi me pasa. Tengo miedo de hacer tal o cual cosa con cierto personaje porque siempre pienso “ay, a la gente de este colectivo, ¿le gustará lo que hago con él o no? es un personaje que me gusta, no quiero cagarla” Creeme, está genial que te plantees eso (es lo que dices de que tu mentalidad evoluciona) pero cuanto más le des las vueltas al asunto, será peor y menos “Libre” será ese personaje, y por ende, menos libre lo serás tú. Ante tales casos, unos colegas me comentaron de las enormes virtudes de tener a un “personaje Cardman” esto es, el absoluto personaje terrorífico y absolutamente incorrecto en el que el autor puede sacar toda su bilis y del mismo modo, aprender a tener un baremo de lo que el resto de personajes haría. Hay muchos ejemplos, desde el propio Cardman a Krusty el payaso hasta el Recio de La que se avecina. Cuando te liberas con un personaje que sabes que es el extremo al que no quieres que el resto lleguen, lo demás es más sencillo y aprendes bastante más.

En resumen… en mi modesta opinión, no dejes que te obsesione. No transmites para nada ningún tipo de sexismo en tus cómics. Y si alguna vez lo has transmitido, nunca en la vida se me pasaría por la cabeza pensar que fuera intencionado. Es la diferencia entre valorar por encima una obra “ejejejee Disney es machista” y comprenderla “Es machista porque sencillamente no había otra salida en este contexto histórico y punto”.

23 07 2016
Chuck Draug

Sí, está claro que le doy demasiada importancia y obsesión a ese tema. La verdad es que, como ya le he confirmado a John Wheel, todo esto me pilla muy de nuevas. Soy de familia muy de derechas, de esa que a la mínima me llaman rojo o que no creen que el feminismo buque igualdad. Esa clase de mentalidad se te queda pegada y tarda mucho en irse.

Y yo no quiero ser así. Igual ahí está mi obsesión y el querer demostrarlo. Pero también lo ha dicho JW, no tengo por qué demostrar nada. Porque además es lo que dices tú, afecta a mi libertad, es algo que le he estado dando vueltas y, efectivamente, es cierto: una cosa es ser consciente, saber dirigir esa concienciación a tu obra… y otra es que la limite. Porque no es ese el objetivo, esa diversificación debe hacer más amplio y libre lo que vaya a crear.

Está claro que nunca vamos a contentar a todo el mundo, sea lo que sea que hagamos, si en el mismo post lo digo. Pero también es cierto lo que decís JW y tú, que la obsesión no es buena. Es algo que tiene que ser natural, que aceptamos, pero no tenemos que ir enarbolándolo.

Y mira, ya que mencionas South Park, precisamente la última temporada va de eso (aparte del final WTF xD), porque el Director PC es el típico que quiere demostrar lo correcto, igualitario y diverso que es, hasta que se topa con Jimmy y empieza a cuestionárselo.

Y sí, tenemos nuestros Cartmans, nuestros Krustys, nuestros Recios… pero nunca lo había visto como lo pones tú, como una forma de liberarse, de soltar esa bilis y que seamos conscientes del daño que hacen.

Muchas gracias por el comentario. Con gente como vosotros da ganas de escribir y debatir y reflexionar. 🙂

23 07 2016
mariods86

UF, cuánto entiendo eso de la familia de derechas, créeme. XD Y sí, ante ese percal, internet y tener buenas amistades ha ayudado muchísimo en ese aspecto, si no no sé a dónde hubiera llegado yo a parar. Por eso mismo, opino que la cuestión está en dejar que salga de ti, en que vayas explorando más y más cosas, no en que te fuerces a pensar “ahora tengo que hacer a tal personaje negro, ahora tal, cual”

Perdón por el ataque “ego” pero me usaré a mi mismo como ejemplo (eres libre de pasar por alto estos dos siguientes párrafos). Hace años ni se me pasaba por la cabeza dibujar a niñas. Siempre era muy de “niños solo cuando hacen cosas ossom y la niña ahí está solo para hacer monerías” sin embargo, tras los cómics de internet y otros trabajos, ahora mismo ando trabajando en una serie de dibujos para un manual infantil, y me sorprendí a mi mismo al ver que alcancé cierto equilibrio en ambos sexos sin siquiera pretenderlo, porque francamente, no me planteo si a la hora de realizar un acto “extremo” deba ser una niña o un niño el que lo haga, no me parece realmente importante, solo si en mi cabeza funciona (en lo que sí intento forzarme a mi mismo es en incluir a personajes de otras etnias, que sí lo tengo algo más verde, y en ese caso Tina y Yushiko son mis principales exponentes actuales, y quiero ir a más). Por eso, es una exploración constante, y cuanto menos te obsesiones y vayas administrándolos poco a poco, menos te costará que te salgan de “dentro”

Y sobre el personaje extremo… el caso más antiguo del que recuerdo haber oído hablar es el de Lobezno y Dientes de Sable. Según se comenta, Claremont creó a la némesis de Lobezno precisamente porque quería demostrarse a sí mismo que Lobezno tenía unos valores éticos aún por ser una bestia parda, y para eso necesitaba a un villano que fuera exactamente igual a él pero en el que depositar toda la rabia y la furia desatada que convertirían a Lobezno en un villano. Y el caso es que funcionó, haciéndole centrar mucho más a Lobenzo como un anti-héroe gruñón pero, en el fondo, justo y equilibrado, y dándole un pelín más de nobleza. Eso mismo es lo que he puesto en práctica en la última saga con los personajes de Franky, Koke y sus ideales peligrosamente derechiles y machistorros. Y me alegra que, por ahora, creo que la gente entiende perfectamente que el autor se separa totalmente de los personajes. En ese sentido, aunque no me considero tampoco ejemplo a seguir, te recomiendo experimentar con eso también, “Libera” totalmente a un personaje que consideres “el mal” para darte cuenta de todo lo malo que pueda haber en la sociedad o incluso en el interior de ti mismo. Te ayuda a ver las cosas desde otra perspectiva y te hace asentar mejor los límites del resto de tus personajes y te ayuda a hacerlos evolucionar (por poner un ejemplo, Jenni quizás se hubiera mantenido en el status quo de apática antisocial de no ser por Franky). XD

Eso sería todo, amos, que te animes, hombre, y sigue con ese aprendizaje. Perdona por el tochal. 😉

24 07 2016
Chuck Draug

¡Eh, lo de pedir perdón por los tochos es cosa mía, esto es apropiación tochil! xD Ya sabes que agradezco cuando la gente se explaya.

Y toda experiencia es importante, ¿por qué ignorar esos párrafos con ejemplos prácticos? La verdad es que leer esto anima a uno a darse cuenta (aún más) de que en vez de obsesionarse y “demostrar algo” lo simple es hacerlo como me salga, que ya se va aprendiendo. 🙂

24 07 2016
mariods

Yeah, encantado estoy de ser de ayuda. 🙂
(me gustaría saber cómo dar “me gusta” a comentarios aquí. X_D)

31 12 2016
El año que abandonamos algo más tranquilamente | El muro de Charlie Draug

[…] no lo niego, he tenido algún bajón… Algunos incluso han estado rondando por este blog. La única diferencia es que han sido menos y más cortos. Porque esta vez, por fin, me he sentido […]

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