El Vosque

12 03 2016

Antes de empezar a hablar del protagonista de este artículo en el blog, me gustaría contar algo…

… En más de una ocasión he pensado en dejar el mundo de los webcómics.

Más de una vez ha sido por la falta de tiempo que le puedo dedicar al mundillo, no como artista, sino como lector, especialmente después de terminar tanto “Las Paridas de La Guarida” (mi infame badfic ilustrado que tantos buenos y malos ratos me ha hecho vivir) como “Apolo” (un webcómic con guion de Nubis), De hecho, la lista de webcómics que leo actualmente es muy inferior a la de hace casi un año, y ya ni comento siquiera.

Pero hay dos cosas que me han sacado de la desidia: una de ellas es ser el dibujante de “Zodiac”, el webcómic guionizado por Zel, tras la marcha de Gon (y creedme, cada vez que me llega al correo un montón de páginas del guion, se me iluminan los ojos)…

… La otra es “El Vosque”.

20090410-c1

Ah, ahora sí vamos a hablar de la criatura que nos han traído durante tanto tiempo Sergio Sánchez Morán y Alicia Güemes “Laurielle”. Un cómic de fantasía con toques de suspense, de humor, de política (superficial) y de asesinatos. Un cómic que empieza con un asesinato: el del vetusto Viejo Olmo del reino conocido como El Vosque.

No, no hay ninguna errata. Sí, el Viejo Olmo es un árbol. Y sí, ha sido asesinado. Y no va a ser el primero.

Pero ¿qué es lo que hace de El Vosque tan especial? ¿Qué es lo que ha conseguido, “Zodiac” aparte, que yo no dé la espalda a los webcómics? Pues vamos al lío.

(Intentaré en la medida de lo posible no destripar demasiado, porque de verdad, merece la pena leer el cómic de cabo a rabo y no es plan de chafarlo… y por esa misma razón también pondré pocas imágenes, eso lo voy a limitar bastante, que luego se cuela algún spoiler y se lía, ¿eh?)

“Cuéntame un cuento de hadas borrachas y reyes tragaldabas”

“El Vosque” se mueve, como ya he dicho, entre varios géneros: la fantasía (a fin de cuentas, es un reino habitado por humanos, hadas, elfos y otros seres diversos), suspense (con su investigación policial… y asesinatos), su humor (a paladas) y sus toques pequeñines de política. Un cóctel de géneros que, lejos de chirriar, se integran a la perfección.

Lo que llama la atención de “El Vosque” es, en primer lugar, su ambientación. Lejos de quedarse con los estereotipos de la fantasía, este cómic prefiere tirarlos por la ventana y montarse su propia mitología sobre seres que supuestamente conocemos tan bien como las hadas, las náyades o los elfos. Y nos hablan de ellos de forma que queda integrado en la historia, observando la naturaleza del reino de El Vosque que, para sus habitantes, es algo normal, pero que para el lector resulta desconocido. Nos habla de las características de este lugar mientras también nos lo enseña de forma bastante gráfica. Concilia lo que sería una explicación pretendidamente académica con humor y buenas imágenes, y así se disfruta aún más.

Pero aunque la ambientación de “El Vosque” es importante para conocer este mundo y entender su lógica interna (o su carencia de la misma), son su historia con sus giros argumentales y, sobre todo, los personajes los que hacen que te quedes.

La historia me gusta, desde luego, aunque teniendo en cuenta que toda la acción sucede en unos pocos días, que no es algo que se alargue bastante en el tiempo hay momentos en que pienso que igual está un poco precipitado… aunque esto, más que a la historia en sí, afecta a algunos personajes, así que ya comentaré más adelante. Aparte, gana, y mucho, leída del tirón. Es uno de esos cómics que sabe crear expectativas al final de cada página, algo que los webcómics deberían manejar mejor, pero como digo, leído de una sentada gana enteros.

Sobre los giros argumentales, hay por aquí y por allá, no es que sean extremadamente abundantes (por fortuna), pero están colocados estratégicamente para saber cuándo sorprenderte. Realmente es imposible hablar más de ellos sin caer en destripes, así que lo dejo donde estoy y sigo.

Y los personajes… te paras a pensarlo y lo que ves en el cómic sucede a lo largo de unos pocos días, pero esos pocos días son más que suficiente para definir a los distintos habitantes con nombre (y a veces apellido) que pululan por la trama. Sus acciones, con esos pocos rasgos, se definen dentro de lo que se espera de ellos, e incluso las veces que actúan en contra de lo que en principio se nos había establecido son igual de coherentes, porque por fortuna en “El Vosque” los personajes no son unidimensionales.

Y, por supuesto, cuentan con toda clase de encuentros entre ellos... y sus consecuencias.

Y, por supuesto, cuentan con toda clase de encuentros entre ellos… y sus consecuencias.

Eso sí, como digo, el hecho de que la historia se desarrolle en pocos días puede afectar a la evolución de estos personajes. Hay algunos que van evolucionando de una forma un tanto torpe, aunque entiendes muy bien su función en la historia y por qué actúan así (ahora mismo me viene Cirano a la cabeza), mientras que otros ofrecen algo más natural, como son Quent, Calderilla o Flora, pese a lo repentino de los acontecimientos. Supongo que es porque, como digo, no tienen un único rasgo (en serio, iba a definir a Calderilla como “esa hada borracha alérgica a las flores”, pero el cómic muestra que ella es mucho más), con lo que incluso cuando se encuentran de sopetón con algo que no te esperas, esos personajes (menos, ya digo, Cirano) reaccionan y cambian de forma fluida.

Y ya que voy nombrando personajes, me gustaría hacer un inciso para hablar de algo que los lectores habituales de “El Vosque” y sus autores conocen de sobras y que se ha acabado convirtiendo en una broma interna: mi relación con Acteea, la reina de las náyades.

acteea

Cuando hablé de “Blacksad” en este mismo blog, mencioné cómo sentía incomodidad ante los personajes femeninos que dibuja Guarnido, debido a que son básicamente mujeres humanas con orejas y hocico de animales y poco más, y cómo se extendía a muchas féminas antropomórficas. Acteea me produce un sentimiento similar debido a que, aquí, básicamente, una náyade es más mujer-pez que mujer con unos pocos rasgos de pez. Pero no es solamente eso y que acabara poniéndole el apodo “trucha con tetas” (cosa de la que años después me arrepiento, por todo lo sexista que es), sino también por esa actitud de manipulación que tiene su voz, algo que vemos desde el principio, una manipulación que supera a la de cualquier náyade…

… Pero la verdad sea dicha: Acteea es otro personaje que tiene muchas capas y aunque siguiera con la broma, en el fondo me gustaba mucho el personaje (no tanto como Quent, Cal o Flora, pero ahí-ahí) por ver cómo se mostraba realmente, lejos de ese poder seductor. Estas cosas son las que te dejan con buen sabor de boca.

Bien, hasta aquí la parte de historia, guion y… ¡ah, casi lo olvido! Aparte de la historia principal, hay otras más cortas que se dividen en dos partes:

  • En la web, intercalados entre los capítulos habituales, hay varias historias cortas protagonizados por el hada Carbonilla y que en su momento aparecieron en varios WEEzines. Permiten, sobre todo, echar un vistazo a otras partes de El Vosque. Porque está claro que aunque “El Vosque” cuente una historia, realmente hay muchas otras que pueden llamar nuestra atención.
  • Por su parte, también está la edición física. Sí, se arriesgaron a la autoedición de “El Vosque” y no les está yendo mal, no. Tomos finos pero contundentes, con páginas nuevas dibujadas para la ocasión que expanden un poco algunas partes y, además, historias cortas dibujadas por otros artistas que cuentan sobre todo los orígenes de varios personajes. Eso sí: nada de Carbonilla, supongo que por el tema de haber salido en los WEEzines… pero no pasa nada, sus historias están en la web, y el contenido extra de los tomos físicos merece la pena.

Oh, y los Woodies de Laurielle en la web también molan… pero aunque los Woodies sueltos son muy simpáticos y graciosos, cuando los lees intercalados con las págians habituales en plan “detrás de las cámaras” son delirantes.

 

“Dibújame como una de tus náyades del Lago”

Como todo cómic que se dibuja con cierta periodicidad y durante tanto tiempo, “El Vosque” ha visto evolucionar su dibujo. Si ya de partida Laurielle contaba con una base nada despreciable, todo este tiempo en el que ha estado dibujando a estos personajes le ha valido para llegar incluso a ser mejor de lo que ya era.

Ese paso del tiempo ha hecho que uno se fije en las imperfecciones del dibujo en sus principios, algo muy similar a cuando tú mismo te pones a mirar dibujos viejos… pero igual que cuando poco a poco vas viendo cómo has cambiado, y mejorado, a lo largo del tiempo, con “El Vosque” he tenido esa sensación, la sensación de que hay veces que el esfuerzo realmente te lleva a lo que quieres. Aprender de tus errores y sorprender.

Eso es algo que uno puede ver en las expresiones de los personajes, cada vez más sueltas, más naturales, sin recurrir demasiado a la caricatura. Y en la acción, porque en la relectura me he fijado que la acción, en términos de combates, en principio no era demasiado dinámica, incluso a veces se sentía torpe; con el paso del tiempo, la acción ha mejorado, y aunque no sean muchas las escenas de tortas sí que son las suficientes para ver esa evolución.

Pero sobre todo, sobre todo, me gusta ver cómo esos personajes van cada vez teniendo más cuerpo, más personalidad y se van distanciando más entre sí. El dibujo en sus comienzos tenía su problema de “esas seis caras de siempre”, pero el paso del tiempo y la práctica son grandes aliados para salirse de este cliché de dibujante.

Eso pasa también con los fondos… aunque en este caso no me voy a explayar sin caer en una temida envidia de fondos (sí, los fondos y yo seguimos llevándonos mal). Porque quiero decir, cuando te curras en los primeros compases de la historia un fondo de una ciudad como Ankh-Morp… digo… Pentápinus, pues ya tienes tu base…

pentapinus

Y repito que se disfruta viendo el cambio para mejor, se disfruta mucho. ¡Leches, si hasta los Woodies han evolucionado!

woodie1 woodieheperdidolacuentaPor cierto: sí, las manos de Morán y Laurielle han sufrido mucho estos años.

 

“Yo participo, tú participas…”

Una cosa que hay que decir de “El Vosque”, guion y dibujo aparte, es la interacción con su público. No es solamente leer los comentarios de tus lectores, para lo bueno y para lo malo. Es esa sensación de que hay una simbiosis entre los autores y sus lectores, ya no solo porque sin lectores y sin pasión ¿cómo va a seguir esto?

Tampoco hablo del trato con los lectores en persona, ya seamos la “vieja guardia” de los webcómics o los que empezaron leyendo tebeos en Internet con “El Vosque”.

Hablo de los concursos. Concursos por aquí y por allá. Pero no un simple concurso de “ganas y te damos premios”, sino de “ganas, te damos premios y encima lo que has aportado se añade al canon de nuestro cómic”. ¿Un personaje protagonista de su propio spin-off? ¿Una raza de hada convenientemente peligrosa? ¿Un país raruno vecino de El Vosque? ¿Una especie animal como cualquier otra en El Vosque? ¿Una especie inteligente que sea tan peculiar como las demás? ¿Cerdílopes? ¡Lo que sea!

Cualquiera podría pensar que quieren aprovecharse del trabajo ajeno, pero cuando anuncian esto a bombo y platillo y no pierden la ocasión de intentar meter esas colaboraciones de los fans como buenamente puedan, te das cuenta de que todo va con cariño, un guiño a los lectores y una forma de agradecerles la paciencia por estar ahí y, encima, querer aporta su visión a “El Vosque”.

… Ah, y yo también he participado, por supuesto. Con un personaje, una raza de hada, un país y una especie… Adivinad cuál de esas ha tenido un premio de consolación (y teniendo miedo de que nunca saldría y acabé poniéndome pesado con los autores comportándome de una forma muy infantNO HE DICHO NADA) y cuáles se han ido con las manos vacías.

 

“Todo empezó con un asesinato… y acabó con un tocho”

“El Vosque” es una obra que consigue siempre sacar algo bueno de uno mismo, sea por disfrutar de una historia muy entretenida con sus giros y personajes interesantes, sea por ver un dibujo que se adapta tan bien a las necesidades del guion, sea por animarte a seguir en este peculiar mundillo, sea por ese respeto mutuo entre lectores y autores… Ese es el poder que tiene “El Vosque”.

Así que ya sabéis: si os pica la curiosidad, podéis empezar por el primer capítulo y de ahí tirar para adelante; si queréis además tenerlo en formato físico y con sus suculentos extras, podéis ir a su tienda; y en muy poco tiempo aparecerá un nuevo cómic ambientando en el reino de El Vosque, un cómic que se esconde bajo el nombre de “¡Arded, maderos, arded!”.

… ¿Qué? ¿Que si me pagan por hacer publicidad? ¡Ja, ojalá! Esto es lo que pasa cuando algo me gusta tanto que quiero echar una mano para que se difunda aún más, aunque es cierto que “El Vosque” no necesita presentación en muchos sitios.

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2 responses

21 05 2016
A bordo del Zodiac | El muro de Charlie Draug

[…] hablé de “El Vosque”, dije que una de las razones por las que no le había dado una patada a los webcómics era que […]

29 01 2017
Once años | El muro de Charlie Draug

[…] el dibujar, los webcómics hubieran ido perdiendo interés. Ya lo comenté cuando hablé de “El Vosque”, y aún me siento así. ¿Me he hecho viejo? ¿Ha pasado mi […]

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