Cómo volví a Spider-Man

11 04 2015

ATENCIÓN: Este artículo contiene una buena cantidad de spoilers, sobre todo de los dos últimos años de los cómics de Spider-Man, así que estáis más que avisados.

Superman, Batman, Spider-Man… Dos de DC y uno de Marvel. Superhéroes que no solo los adultos sino hasta los más pequeños son capaces de reconocer sin haber leído un solo tebeo de estos (ahora también reconocerán a Iron Man o al Capi o a Wonder Woman o a Flecha Verde, algún día hasta reconocerán a Aquaman – más allá de las bromas manidas a su costa… ejeje… costa… -, Flash, Masacre o Mapache Cohete). Y yo, como muchos niños, también los conocía antes siquiera de leer un cómic sobre los mismos.

El caso es que, en temas de cómics, aunque Superman no sea de mi agrado siempre tiene alguna historia interesante (aunque sea un Elseworlds como “Hijo Rojo”) y Batman es… bueno, es Batman y ya sabes a qué atenerte según la época (desde lo más camp hasta la obsesión con lo oscuro, pasando por un equilibrio de ambos), con Spidey he tenido mis altibajos más pronunciados.

Amazing_Fantasy_15

Peter Parker es un fracasado que trata de afrontar problemas reales tales como pagar el alquiler o estar atento por si su tía May se parte otra vez la cadera… Pero cuando se pone las mallas de Spider-Man no deja de soltar chascarrillos mientras pelea contra los más variopintos enemigos.

En su tiempo fue genial ver un personaje con el que pudieras identificarte, al menos en su parte civil, pero con el paso de los años los problemas de Peter se han hecho, tal vez, demasiado duros, y no me refiero solamente a ser el responsable de la muerte de Gwen Stacy. Parecía como si exageraran hasta el punto de la parodia, y se volvía incomodísimo, incluyendo, cómo no, cualquier momento en que la vida de la tía May estuviera en peligro debido a su avanzada edad (los seguros de vida de Tierra-616 deben tenerla en algún lugar especial).

A eso se le añaden algunos argumentos como la mediocre saga de los clones, la irregular saga de Ezekiel y Morlun con sus tótems arácnidos, o el infame Mefistazo de “One more day”, borrando de un plumazo su matrimonio con Mary Jane Watson solamente por querer recuperar al Spidey de antaño (que creo yo que para eso teníamos la continuidad de Ultimate… aunque “Marvel” y “continuidad” no se llevan muy bien). Y mira que a pesar de todo tuvimos momentos como que (¡por fin!) May descubría la identidad secreta de su sobrino o cómo Pete reveló dicha identidad en “Civil War”… todo borrado luego, por supuesto.

Había perdido interés en el personaje, en lo que le rodea. De hecho, eran él y Masacre (incluso en sus peores momentos con Daniel Way a los guiones) los que me mantenían en cierta manera enganchado a la actualidad de Marvel, ya que la serie de Hulka de Dan Slott o la de los Guardianes de la Galaxia de Abnett y Lanning habían pasado a mejor vida hacía tiempo, así que imaginaos de qué época estoy hablando. Y al final decidí que Peter Parker y yo, en sus vertientes tanto Tierra-616 como Ultimate, dejáramos de vernos mientras aguantaba las payasadas de Wade Wilson como podía (por fortuna su serie ha vuelto a subir en calidad, lejos de los niveles de Joe Kelly, pero ha mejorado) y me preguntaba por qué leía los decepcionantes eventos gordos de Marvel (en serio: “Infinito” y “Pecado Original”, ¡¿qué coj…?!)…

… Y entonces fue cuando me enteré del tema del Doctor Octopus.

superior_spiderman_dan_slott_2

Para resumir, y con destripes: un Otto Octavius moribundo había logrado, de algún modo, pasar su consciencia al cuerpo de Peter Parker, intercambiando mentes y dejando a Pete en el cuerpo maltrecho de Octopus. Peter, pese a las limitaciones del cuerpo moribundo de Octavius, consiguió descifrar la forma de recuperar su cuerpo, pero ya era demasiado tarde. Aun así, le dio tiempo a pasar sus recuerdos a Otto, para que al menos, si iba a estar en su cuerpo, supiera quién es (¿o era?) en realidad.

Esto llevó a Otto a cierta catarsis, a pensar que Peter lo había hecho medianamente bien como Spider-Man (en el diccionario Otto-español, ‘medianamente bien’ y ‘fracaso absoluto’ son sinónimos), pero que él podía ser mejor. No solo un mejor Spidey, sino también un mejor Peter. Y de ahí que acabara autoproclamándose el Spider-Man Superior.

Con los guiones de Dan Slott y la curiosidad por ver qué pasaría con esta etapa con Otto haciendo de Peter, me acerqué a la serie que tomaba el relevo a la veterena “Amazing Spider-Man”… y quedé muy gratamente sorprendido. Cierto, en las historias que no son de Slott o en algunos cruces con otros personajes (o en ese intento chusco de revivir la saga de los clones), la cosa no está tan bien, pero en general es una lectura muy satisfactoria.

Superior_Spider-Man_1Lo primero es lo primero: uno no podía evitar pensar que habría una forma de que Peter recuperase su cuerpo, que no estaba realmente muerto, que a fin de cuenta estos cambios en los cómics de superhéroes no suelen ser para siempre. Pero también es verdad que uno no puede evitar pensar en qué hará Otto. ¿Será el antiguo Doctor Octopus un héroe de verdad o acabará siendo un villano?

Pues con toda la serie de “Superior Spider-Man” leída, aun con sus pequeños ramalazos villanescos… esta es la saga de la redención de Otto Octavius. Es un Otto superheroico, pero lejos de ser tan superior como se pintaba a sí mismo.

Realmente llegas a pensar que Otto quiere aprovechar esta nueva vida, que realmente quiere algo mejor. Utiliza la vida de Peter para enderezarse, eso sí, y la gente sabe que hay algo raro en él, pero no consiguen conectar los puntos, pese a que cualquiera diría “no, no es Peter”, y es algo que te pone de los nervios. Pero lo vas olvidando a medida que ves a Otto tratar de hacer las cosas bien. La palabra clave es “tratar”.

Con todo, como Peter intenta sacarse el doctorado (spoiler: lo consigue), montar su nueva empresa y tener una novia más intelectual, Anna Maria Marconi, una chica brillante que ve, aunque sea con el disfraz de Peter Parker, a un nuevo y reformado Otto Octavius.

Por otro lado, como Spider-Man, quiere ser más eficiente, llevando el tema de la vigilancia a extremos de Gran Hermano, con pequeños robots-araña que vigilan la ciudad e incluso organizando su pequeño ejército de esbirros (sobre todo tras el fracasado intento de recomponer los Seis Siniestros, pero ‘haciendo el bien’), aparte de ser bastante más cruel en sus acciones, llegando incluso a matar a sabiendas. Esto, por supuesto, se ve reflejado en la opinión pública hacia Spidey, que parece que al final le va a dar la razón y todo al paranoico de J. Jonah Jameson (que, por si no lo sabíais, se convirtió en alcalde de Nueva York… y su padre se casó con la tía May…).

¿Spidey disparando a bocajarro, aunque sea a un villano? Con Otto todo es posible.

¿Spidey disparando a bocajarro, aunque sea a un villano? Con Otto todo es posible.

Es decir, la saga, sobre todo en la parte guionizada por Slott, nos pone un nuevo Spider-Man en primera plana, un Spidey menos gracioso que cree que siendo más duro será más eficiente, al tiempo que intenta que su identidad como Peter Parker sea menos díscola. Y, por supuesto, y seguramente debido a las quejas de los de siempre que no aceptan cambios en el status quo, se va orquestando cómo todos estos métodos no son tan efectivos y, al final, acaban por cuestionar a este Spider-Man “Superior”. Y lo hace también a través de un enemigo común de Peter y Otto: el Duende Verde, llegando a la mini-saga convenientemente llamada “Nación Duende” por cómo la lía este.

Otro punto a favor de la saga es el tema de cómo, tal y como se esperaba la gente, vuelve Peter Parker. Cuando parecía imposible (¡ja!) ya que Otto había borrado todo recuerdo de Parker en su mente, hay un pequeño rayo de esperanza que no solamente es coherente (lo poquísimo que queda de Peter revive la vida de Octavius, siendo testigo de todo su sufrimiento, hasta el momento en que pasa sus recuerdos a Otto, dando comienzo a la saga del Spider-Man “Superior”), sino que además ayuda a confirmar la redención de Otto Octavius. Intentó ser un Spider-Man Superior, pero aunque no lo logró, sí demostró que podía ser un buen tipo, mejor de lo que uno cabría esperar del Doctor Octopus.

Ahora la cabecera vuelve a ser “Amazing Spider-Man”, y aunque intenta mostrarnos cómo Peter intenta rehacer su vida y acostumbrarse a los cambios que ha hecho Otto (y a que Anna Maria le tenga controlado y sepa toda la verdad de Otto y de Spidey), aparte de preguntarse cómo es que nadie se dio cuenta de que él no era… bueno, él (un poco siendo cómplice con el lector ante algo tan obvio), realmente no está tan bien desarrollado como uno cabría esperar, tal vez porque ya de pronto tiene que enfrentarse a la Gata Negra y a Electro, que le guardan un rencor gordísimo al Spider-Man “Superior”, y eso, quieras o no, afecta al desarrollo del personaje. Todo va a las prisas.

Sí, Peter, tú sonríe, pero poco te va a durar la alegría, majo.

Sí, Peter, tú sonríe, pero poco te va a durar la alegría, majo.

Aparte, Peter conoce a una chica, Cindy Moon, alias Seda, que fue mordida por la misma araña que dio poderes a Peter y a la que Ezekiel encerró en un búnker durante años para protegerla de gente como Morlun… hasta que Spidey la sacó de allí (supo de su existencia por una visión durante la saga de “Pecado Original”, uno de tantos eventos decepcionantes de los últimos años marvelitas)…

… Que encima resulta ser el detonante de “Spiderverso”, un evento multiversal que no solamente trae de vuelta a Morlun, sino que le acompaña toda su familia, los Herederos. ¿Volvemos a los infames tótems? Sí. ¿Tenemos evento marvelita a la vista? También…

… Pero curiosamente, los números de presentación del “Spiderverso” me están dejando buen sabor de boca, a diferencia de lo que he leído de “Infinito” o “Pecado Original”. Nos trae de vuelta a personajes como Spider-Ham, Spider-Girl (May “Mayday” Parker, hija de Peter y MJ, y en cierta forma borrada de la continuidad con el Mefistazo), el nuevo Ultimate Spider-Man (Miles Morales), el Spider-Man Noir… e incluso nos presenta a una Gwen Stacy de una realidad alternativa como Spider-Woman y se permite recuperar al Spider-Man Superior con una treta bien plantada muchos números atrás, o desenterrar al placer culpable conocido como Supaidaman, el tokusatsu arácnido.

Spider-Verse_003Por la que se está montando, por mi placer culpable hacia el concepto del Multiverso en la ficción, y por la miniserie y números sueltos que sirven de introducción, han conseguido que le tenga ganas a un evento que, igualmente, lo mismo va a ser una chufa como otros eventos recientes de Marvel. Pero vaya, ¡han captado mi interés!

Y sí, aquí estoy yo, sin creerme todavía que Otto Octavius y un evento multiversal hayan conseguido que vuelva a leer historias del trepamuros.

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3 responses

11 04 2015
Dr. Zoidberg

Pon un aviso de spoilers, pls ><. He leído un poco demasiado para lo que llevo leído, lo he dejado y he tirado hacia abajo sin tratar de mirar mucho D:

11 04 2015
Dr. Zoidberg

Acabo de ver el aviso, aunque no reparé en él al principio *facepalm*. No hay nada que ver por aquí, circuleeeen.

1 08 2015
Cómo volví a dejar Spider-Man | El muro de Charlie Draug

[…] algunos de los que os pasáis por aquí recordéis que escribí un artículo llamado “Cómo volví a Spider-Man”, en el que hablaba de que lo único que me había devuelto cierta esperanza en el trepamuros de […]

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