Señor Oscuro de la Risa

18 05 2013

El troll del puente estaba demasiado ocupado con un grupo de caballeros que decían buscar el Santo Grial como para percatarse del aventurero que, veloz como un gamo, consiguió atravesar las tierras sombrías que le llevarían a la fortaleza del señor oscuro que debía destruir para saquear sus tesoros.

Llegado a la fortaleza, el aventurero atravesó mazmorras truculentas demasiado bien señalizadas; esquivó las trampas ya activadas por otros aventureros, más ingenuos que él, mientras la ciclópea señora de la limpieza recogía los restos y no le prestaba atención; observó con reparo una penosa combinación de cabezas de tigre y tiburón de la que un monstruoso señor de las bestias algo corto de entendederas parecía estar orgulloso; y vio al brujo de confianza del Maligno pasando a su lado y negándose a combatir porque “tenía una cita”…

Y por fin puso pie en la temida sala del trono. Ante él, la figura de Dark Lord, el señor oscuro de estas tierras, se encontraba sentada en su recargado trono, flanqueado por llamas que ardían con el caos y la maldad del lugar. Su túnica y su armadura, negras como la obsidiana, ocultaban su cuerpo, y su máscara de calavera, su rostro. A sus pies, una bella esclava elfa de tez morena y cabellos rubio, que llevaba poco más que un taparrabos y una cadena al cuello que la ataba al trono, observaba la escena con poco interés.

También a los pies del señor oscuro parecía haber un trozo de papel blanco y alargado, pero el aventurero, pensando más en tesoros y gloria, no prestó atención a eso más que un segundo.

Dark Lord se inclinó hacia adelante, y alzó la mano, con la palma y los dedos hacia arriba, como todo buen señor oscuro que mereciese ostentar tal título sabía hacer, mientras exclamaba:

– ¡Ah, aventurero, te estaba esperando!

Y en esto que la esclava elfa habló:

– ¿Esperando? ¡Pero si has venido corriendo desde el baño, y porque te he avisado yo!

dia_dark_lord

¿Quién no querría ser un señor oscuro? De estos con su fortaleza maligna, con su séquito de monstruos, sus esclavos (y esclavas macizorras), su brujo de confianza… el típico que toda historia de fantasía épica o juego de rol donde dragones, mazmorras, mundos infernales y fuerzas del mal ocultas entre las sombras se den cita.

Pues Dark Lord toma todo eso y lo convierte en un delirante absurdo. Porque ser un señor oscuro no es tarea fácil, y con sus toques de humor, Aitor Eraña nos lo desgrana. Apartándose del costumbrismo y lo paranormal de RIP, el autor nos monta una comedia de fantasía épica que hará las delicias de lectores de novelas y tebeos fantásticos, de jugadores de rol clásicamente dungeoneros… e incluso de los que lo más que sabéis de juegos de rol y fantasía es Final Fantasy y World of Warcraft.El cómic se basta y se sobra para tomar los tópicos y llevarlos al terreno del humor. Esto, unido a unos pequeños toques de cultura popular, ayudan a hacerlo más accesible, ya que no busca tampoco referencias rebuscadas y, aun así, pueden disfrutarse los chistes sin complicarse la vida.

Las tiras principales, por así decirlo, se encargan de hablarnos de este tipo llamado Dark Lord, y de la ‘fauna’ de su fortaleza. Cuando normalmente tenemos un señor oscuro imponente y al que todos temen, aquí nos enconramos con que a veces es competente y a veces un inútil, temido y objeto de burla a partes iguales. Da igual que un héroe triunfe o fracase, está claro que Dark Lord, el personaje, está condenado a ser un hazmerreír.

Y además Dark Lord está rodeado de un séquito de lo más particular. Skum, su brujo de confianza, es un interesado y un rencoroso que no pierde la oportunidad de decirle a su amo que ha metido la pata; la señora de la limpieza, una cíclope con mala baba sobre todo a la hora de mantener todo en orden; Beast Master, el señor de las bestias, capaz de crear los más temibles engendros que te puedas imaginar; y finalmente, una esclava elfa que le tocó en unos cereales (bueno, no exactamente a él, a Dark Lord) y que hace la vida imposible al resto de habitantes de la fortaleza, además de ser mi personaje favorito.

Así que imaginad la de situaciones que uno puede sacar. Y más cuando lo vemos enfrentado a las hadas, a la peste negra, un poderoso dragón o incluso a un señor oscuro rival que no desea otra cosa que verlo muerto. La variedad de situaciones en las que Dark Lord se ve metido evita que la repetición, más allá de “putear a Dark Lord”, eche por tierra el cómic.

Pero no solo de Dark Lord y sus esbirros vive el lector. Para variar el cóctel también tenemos al troll del puente, quien no deja que nadie pase a menos que responda sus acertijos. Por raro que parezca, Aitor consigue que los chistes del troll varíen lo bastante para que no suenen a repetido, y eso que la estructura es básicamente la misma en todas las tiras.

Donde tal vez flojea un poco más es en las historias de aventureros. No son malas, pero a menos que tengan cierta relación con Dark Lord, su fortaleza y sus lacayos, quedan un poco extrañas, como pertenecientes a otro cómic. Esa sensación de que son algo aparte e incluso de otro universo, más que quedar integrados en el loco mundo de Dark Lord, te descoloca alguna que otra vez.

Aunque ya lo digo, incluso estando por debajo de la media, siguen estando curiosas… bueno, admito que las desventuras de cierta chica-gato que es constantemente víctima del racismo no las acabo de tragar, el personaje me provoca indiferencia, y sus chistes se me hacen un forzados, pero eh, ¡nadie es perfecto!

El estilo de dibujo elegido enfatiza este absurdo constante. Aitor ha decidido achatar a sus personajes para darles un toque aún más cómico, exagerando sobre todo sus caras para darles una gran expresividad. En un principio este estilo se hace extraño, y más conociendo lo que ha hecho el autor (y más yo, que soy de los que lleva casi una década viendo su trabajo), pero a medida que pasan las tiras se nota una mayor soltura y los personajes ganan en forma. A eso también contribuyen el hecho de que ganen un poco más de peso en las viñetas y no queden muy pequeños.

Los colores elegidos, aun para un dibujo como este, más cómico, se mezclan entre los apagados y los oscuros, con algunas excepciones donde aparecen colores más vivos. Ayudan bastante a crear la atmósfera medieval-fantástica e intentar que Dark Lord y compañía, a pesar de su aspecto, den realmente la sensación de ser tipos peligrosos y para nada trigo limpio.

Además, como pequeño extra, las páginas están salpicadas de objetos legendarios, con un formato similar a los de los juegos de rol (o las cartas de Munchkin). Os pondría alguno de ejemplo, pero creedme si os digo que merece la pena que lo descubráis por vuestra cuenta.

Así pues, y cerrando el tomo con una interesante galería de fan-arts, puedo decir que Dark Lord es una lectura muy recomendable, con personajes que se hacen de querer (o dan lástima), y situaciones descabelladas y realmente graciosas, aun cuando flojea.

Anuncios

Acciones

Information

4 responses

18 05 2013
John Wheel

Yo lo que cambiaría es el tema de las referencias interneteras que algunas quedan muy descaradas, y espero que si continúa la esclava haga algo más que meterse con Dark Lord. Pero el puto cómic está genial y me he partido la caja.

Ah, y la esfinge es adorable. Pena que sólo salga una vez XD

18 05 2013
Lograi el Luciérnago

En la lista de pendientes =p

20 05 2013
mariods86

Ya tras ver algunas de las tiras en la galería en DA de Aitor tengo unas ganazas enormes de poder leer el tomo en físico. Hasta ahora, mi personaje favorito es el troll, sin lugar a dudas. XD Y aunque solo he visto dos tiras de la chica-gato, personalmente me ha resultado bastante divertida, habría que ver su resto de tiras en el tomo en sí… ¡Gracias por la recomendación, aunque tratándose de su autor, como que uno ya se atiene a lo mejor! ^^

21 05 2013
red bat

Yo ya lo comenté. Para mí, lo mejor que ha hecho Aitor desde Área 66. Los chistes son mucho más sueltos, con más desparpajo y de carcajada que los de RIP, para mi gusto. En eso ayuda sin duda el estilo, más suelto, directo y dinámico. Yo soy feliz con eso. Además esta vez las parodias o las referencias no son tantas, algo que yo personalmente agradezco.
En cuanto a la elfa, no estoy tan de acuerdo. Su punto como némesis es genial, y seguramente preferible a la de un héroe, pero llegará un momento en el que tenga que soltarse de la cadena. Ha dado visos de ello, pero no deja de ser una secundaria.
El mejor para mí es Dark Lord, desde luego. Torpe, metepatas, ceñido a un cliché porque es su trabajo. Me resulta de una estupidez entrañable.
Y los diseños de personajes también me parecen tremendos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: