Esto podéis considerarlo una continuación de “Aquellos maravillosos lloriqueos” y “Di solamente cosas bonitas”. Este no va a ser un post largo, sobre todo porque repetiría muchas cosas de los otros dos que he mencionado, y aun así vais a ver repetición de idea.
Ahí voy igualmente…
Hace poco en Twitter estuve hablando con el bueno de Ovi-One sobre la honestidad a la hora de comentar sobre un webcómic en concreto. Ese webcómic es “El hombre sin forma“, y la cuestión está en que Ovi ha sido siempre, por así decirlo, la voz disonante del mismo, ya que varios de sus comentarios siempre han tenido alguna crítica sobre la página que comentaba, y no siempre positiva, todo hay que decirlo, y todo bien argumentado, que también se tiene que decir.
Bien, la cosa está en que a Ovi le había empezado a molestar ser prácticamente el único que tenía cosas negativas que sacar, y que le daba apuro hablar de ellas sobre todo porque a uno de los autores (el dibujante, para ser más concreto) lo conoce bastante bien… y claro, a un colega da cosa decirle que no está haciéndolo bien, que sabe que es capaz de más, etcétera, etcétera. Y que los que más se aproximan a su opinión seamos un par de persona, mientras las demás no paran de cantar alabanzas.
(Ovi, si hay algún error en el resumen de lo que estuvimos hablando, corrígeme, ¿vale?)
Puestos en situación, vamos al meollo. Leer el resto de esta entrada »













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